La libertad empieza, donde la responsabilidad termina

Ahí les va una colaboración de uno de nuestros ‪consultores‬, sobre aspectos que nos atañen a todos como lo es la inseguridad. sus ideas y lo aquí vertido son totalmente responsabilidad del autor y no representa total o parcialmente la filosofía de nuestra empresa.

LA LIBERTAD EMPIEZA, DONDE LA RESPONSABILIDAD TERMINA: Para hacerle frente a los problemas de inseguridad, debemos ser responsables como sociedad.
Con harta frecuencia, un amigo dice que en los últimos años el tema de la seguridad ha pasado a formar parte fundamental de la agenda de aspirantes a puestos de elección popular, espacios de gobierno y legisladores, y hasta de candidatos a presidentes de la República. Que el problema de la inseguridad se está explotando al máximo, al grado que quienes lo utilizan como bandera consiguen votos, y el apoyo popular correspondiente cuando el político promete resolverlo. Es verdad. Como también lo es, que el problema dejó de ser sólo para las agendas electorales. Y, también últimamente, ha alcanzado el estatus de permanencia. De refilón, es como si el Estado no estuviese cumpliendo, como ciertamente no lo hace, con su responsabilidad de garantizar la tranquilidad al ciudadano de a pie. En la calle, en la escuela, en la casa. Es decir, que pasa por el descrédito de las instancias encargadas de atender la seguridad, como las policiacas, los jueces, los ministerios públicos, las instancias municipales, estatales y federales. Para entender la magnitud de la inseguridad ciudadana, es necesario comprender que no solo afecta la tranquilidad y seguridad de la población, que sería un factor más que suficiente para combatir este fenómeno, además la inseguridad atenta contra los intereses de las Naciones, afecta tanto la inversión local como extranjera, nadie quiere invertir en ciudades violentas, el turismo se ve seriamente afectado también por este fenómeno. Alguna vez te has preguntado… ¿Por qué países como los nórdicos, que tienen la más baja proporción de policía per cápita del planeta, tienen tan bajos niveles de delincuencia? Su éxito está en que el sistema social incluye. Hay oportunidades reales de educación y trabajo para los jóvenes. Estudios como los de Briggs y Cutright (1994), Messner y Rosenfeld (1997) encontraron una sólida correlación entre redes de seguridad económica y reducción de homicidios. Fansilber y otros (1996) encontraron en 45 países que las altas desigualdades -y América Latina es la región más desigual- favorecían los homicidios.

En diversos países, dos tercios de los delincuentes jóvenes vienen de hogares desarticulados. La familia es fundamental en la prevención del delito. Da códigos éticos, modelos de conducta y tutoría. Muchas familias pobres se quiebran ante el estrés socioeconómico. Sin embargo, la protección de la familia no está en la agenda de la seguridad ciudadana. En lugar de dar a los jóvenes en riesgo más educación, más trabajo y más familia, la respuesta convencional es “más de lo mismo”: represión, encarcelamiento y punición. Se está facilitando así la generación de una mano de obra cautiva para el crimen organizado. Mientras que la sociedad es indiferente a su destino, las mafias les ofrecen incentivos económicos inmediatos.

Muchos hemos sido víctima de la delincuencia en diferentes momentos o sentidos, pero no por eso debemos de perder nuestra fe, nuestra esencia o en su caso nuestra forma de ser, si bien es cierto que vivimos momentos difíciles, pero gran parte del rescate de México está en nosotros mismos, con la mirada en alto, debemos de levantarlos día a día, y dejar que esos temas los resuelvan quienes tienen que hacerlo y nosotros como ciudadanos debemos ser responsables de las consecuencias de nuestros actos. Hay que modernizar, capacitar y recuperar a la policía, que es una institución decisiva para la prioritaria lucha contra el crimen organizado; fortalecer la justicia; reformar el pésimo sistema penitenciario; reducir la tenencia de armas cortas… pero al mismo tiempo, pasar del enfoque sólo policial del problema a uno más amplio que responda a su complejidad.

Francisco Hernández Elvira
Conferencista Motivacional y Empresarial
Master in Counseling and Consulting Image Policy
& Business Advisory.

Twitter: @hdezelvira