Consultores políticos: acompañantes en los triunfos y derrotas.

Consultores políticos: acompañantes en los triunfos y derrotas.

Por: Augusto Hernández

Entrega 2/2

En la entrega anterior, señalamos que las campañas políticas son un tema amplio, necesitaríamos escribir simplemente miles de hojas y artículos para comentar fragmentos de lo mucho que hay por decir, pero se hizo el intento de concentrar en estas dos entregas algunos, los puntos que en #Consultores creemos son significativos para cualquier candidato.

Sin asesores y sin presupuesto conocido

Un grave error es no identificar los presupuestos, si bien desde un inicio se conoce por parte de la autoridad electoral el monto con el que se cuenta para la realización de la campaña, sucede con frecuencia que no se planifica cómo y en qué se hará uso del recurso, por lo regular se cae en el vicio de “paga lo que vas necesitado” y “ahí vemos qué hacemos luego”, esto es una muestra clara de la falta de un asesor o en su caso, de un asesor con experiencia y con tablas en el asunto.

Correr el riesgo de no planificar los gastos a realizar, nos deja en un estado total de indefensión, no sólo por la posibilidad de gastarnos todo antes de concluir la campaña, sino por cuestiones legales, en donde podamos rebasar los montos o contraer deudas que no podrán ser pagados, lo que originaría problemas legales y la posible pérdida de una campaña ganadora.

Si existe experiencia en el candidato, suele cometer el error de querer coordinar el mismo su campaña y esto es un error, él debe dedicarse a ser candidato. Mantener a la familia lejos de las decisiones de campaña será otro reto, ellos deben participar directamente de la “campaña sin candidato”, pero no de tomar frente en lo que se hará o cómo se hará. Es necesario que la campaña sea llevada y diseñada en conjunto con un grupo multidisciplinario, pero coordinada por un experto que tenga esa como responsabilidad, no olvidemos que las estrategias deberán ser ejecutadas por personas que entiendan su trabajo, con o sin experiencia, pero eso sí… bien capacitados.

Lo anterior nos lleva a identificar otro error común, el de…

Hacer campañas genéricas y sin capacitación

Aquí es posible agrupar una serie de errores que se comenten en diversas etapas de la campaña o su planeación, el primero es intentar una campaña genérica, no debe pensarse que el mismo discurso servirá para todas las reuniones, contextos y electorado; el mensaje y propuestas deben ser los mismos, pero la identificación de segmentos a atacar es fundamental para que lleguen a buen puesto.

Se requiere comprender que las personas son diferentes, que sus necesidades y deseos también lo son, por ello, es importante saberlo y llevar el mensaje en el canal correcto. Las estrategias que se utilicen, son y deben ser durante la campaña el rumbo de la misma, sin estrategias y sin rumbo fijo no habrá festejo, ni puestos para repartir a los que trabajaron, es más… no habrá ni cara para saludar al equipo.

La estrategia tendrá que bajar y permear a todos los participantes, deberá saber cada uno que debe hacer y cuando, además de ser claro en todo momento con el objetivo y fin último, el de ganar la voluntad del electorado y con ello, el puesto de elección popular que se busca; sin embargo, la capacitación juega un papel crucial para lograr el éxito, si la estrategia está bien diseñada, pero no considera capacitar a los que la operarán, no dará los resultados esperados.

La capacitación de cuadros en diversas funciones es necesario, capacitarlos en lo electoral, financiero, estratégico y sobre todo en lo humano, dará tranquilidad al grupo. Se ha observado una elección casi ganada irse al lado perdedor, por no haber capacitado a la estructura electoral, a los representantes de casilla, a los representantes generales, a los supervisores y a los que operan terrestre en cuanto a lo que se puede y no hacer el día de la elección o antes y durante la campaña.

Quien no planea y diseña sus estrategias basadas en tiempos, espacios y momentos, puede caer en el fracaso. El manejo de la agenda y tiempos debe planearse y atenderse, si bien es cierto que conforme se desarrolle la campaña se harán ajustes, también lo es que el manejo de la agenda en tiempos tan reducidos para recorrer los municipios, distritos, estados o entidades es corto y por ende, requiere y merece de especial atención.

Peleado con la tecnología y la medición de posicionamiento

Hoy en día muchas cosas se realizan mediante la aplicación de la tecnología, el candidato no puede ni debe estar peleado con ella, los tiempos son cada día cambiantes pero la tecnología del momento debe ser usada en favor de la campaña, Jamer Chica una de las plumas invitadas de Revista Washington COMPOL, señala en diversos tiempos los candidatos han hecho uso de la tecnología y como ejemplo nos regala a los Presidentes: Kennedy, quien utilizó a su favor la televisión, Obama el internet y Trump las redes sociales.

Otro punto a observar es confiar ciegamente el resultado de las encuestas, este debe ser tomado en cuenta para redefinir de ser necesario el camino a seguir, pero no puede ser la base de la campaña, en los últimos procesos electorales, tanto en México como el mundo, hemos podido percatarnos que no siempre aciertan, las elecciones de #Veracruz2016 fueron muestra de ello, el #Brexit en Europa y las #EleccionesUSA2016, dejaron en evidencia que las encuestas sirven como “termómetro” pero no dan la “cura al problema”; sin embargo, realizar un correcto diagnóstico sobre el posicionamiento del candidato, sobre las necesidades del electorado, sobre su forma de recibir e interpretar información es clave para el diseño y plan de una campaña. Los asesores y #Consultores deberán realizar un trabajo arduo de investigación, con instrumentos objetivos y con muestras estadísticas bien fundamentadas.

No será prudente realizar un diagnóstico y dejarlo ahí, tomarlo para las decisiones y continuar las evaluaciones son cosas que no siempre se realizan y con ello, se comete otro gran error en las campañas. Evaluar el trabajo al interior y de los contrincantes sirve pare redirigir lo que este mal, este error desemboca en otro muy común, el de trabajar doble y triple. No planear, no tener consultor, no tener estrategias sólidas y no evaluar, así como todo lo relativo a ir dando tumbos en el camino, no permite que se descanse, obliga a reprocesos y por ende, al desgaste físico y mental del equipo de trabajo y candidato.

Por último, en estas entregas dejamos esto… No preparar el debate

Peleas, insultos, “toma y daca”, desprestigio y más, parecieran sinónimos de debates en nuestro país, esto se da derivado de la poca pericia de los moderadores para desarrollarlos, pero, sobre todo, de la poca preparación de los candidatos.

Saber debatir no es hablar, debatir es presentar puntos y defenderlos, señalar y atacar las debilidades en el discurso del contrincante y sobre todo, aprovechar cada momento para dejar en claro que propuestas tenemos, cómo se pretende lograrlas y qué lo motiva y justifica.

En esta ocación esto fue todo, busquen la siguiente entrega y no olviden visitar nuestra página www.haconsultores.com.mx y las redes sociales twitter: @haConsulta Instagram: haconsultores y la fanpage en fb: Grupo haconsultores

 Gracias a todos por seguir las aportaciones.

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